CARNE ES PRISION

CARNE ES PRISION
Está claro que la disonancia cognitiva de la carne que hace que un animal sea invisible para la comida tiene un doble aun más poderoso: la disonancia cognitiva de la prisión. En efecto, los esclavos de la carne que pueblan millones de prisiones, cajas, cobertizos, recintos son emprizoonados/as, así parece que la situación carcelaría no es percibida como parte de una tortura. La prueba más descarada de este pensamiento es que las conciciones del zoolocausto son identificadas, en el mejor de los casos, como problemáticas, pero sin embargo, no puede haber actividad de cría sin encarcelamiento, aunque sea transitorio, y que este encarcelamiento parece estar barrido de una violencia inmutable.
Los esclavos de la cría como los pollos, los conejos, los cerdos, los pavos, los terneros, ya no existe en la imaginación colectiva humanocracia en liberatad en la naturaleza como los zooanimales considerados « salvages », es decir, libres.
Además, parecería que la cuadrícula conceptual que naturalizó la jaula, literalmente evita la conciencia de la realidad del confinamiento que proporciona la rejilla de conejera. Molestarse por la belleza de un conejo detrás de una reja es algo normal. ¿Quién sabe ver que aquel que lo ve sin intervenir para liberar el conejo de su prisión es un verdugo de animales, un carcelero psicópata en libertad?
Los animales oprimidos por los granjeros, no tiene el gen de la prisión, ellos/as no son esclavos por naturaleza, su encar-ce-la-mien-to está fundando sobre un critério arbritario y de la propia especie. Porque su encarcelamiento es centenario, ya no se percibe como un abuso sin sentido.
La omnipresencia de la inmovilización de animales utilizados como carne impide sus masivas liberaciones mundiales. La cautividad indigna cuando el animal existe en libertad en nuestra imaginación humana. Los animales « de carne » son cautivos de la ideología totalitaria y suprematista humanista.
Las hembras son colonizadas por el poder del hombre violador que las embaraza. En el momento en el que el/la oprimido/a forma parte de la casta inferior de animales para ser comidos ; la barra es plantada en la carne literalmente, el anillo en la nariz, el aro en la oreja, el número de matrícula tatuada en la piel, carne viva marcada por hierro.
La prisión penetrada en sus cuerpos. Porque la lógica de una restricción espacial crea fatalmente las mutilaciones. Los cuerpos comprimidos ocupan todavía mucho espacio. Y la barbarie está en su lugar.
La reproducción es un holocausto natalista que da a luz con el objetivo de llevar a cabo un zoocidio industrialmente después de la fase de sexado, engorde, alimentación forzada, lactancia, anemia, postura … Pero entre el nacimiento del martirio y su ejecución se encuentra toda la DURACIÓN de una corta vida de múltiples persecuciones. Es urgentísimo gritar lo que es más aceptado: el delito de encarcelamiento. Porque sí, ¿qué sentido tiene la Ley cuando reconoce la sensibilidad si esta es de principio etérea y no se aplica prosaicamente al reconocimiento de la sensibilidad al encarcelamiento? Cada parte del cuerpo decapitado en carne, dividido en órganos, empacado en bandejas, atomizado en latas, incinerado en miles de millones de hornos domésticos, era la posibilidad de estar en el mundo de un individuo único que nunca ha conocido que una existencia sin espacio. Las zoopresas agrícolas no tienen espacio. Se ven privados de movimientos y privatizados como las cosas …
La consideración comienza cuando ellos/as son objetivados. El carnicero respeta la cosa de comida cuando el criador aterroriza a la persona emocional. Los zoonimales son los productos de desecho de la carne. El tocino está estetizado en recetas caníbales y los cerdos los olvidados del olvido… El cuidado de la higiene será para la carne fría, la carne que tiembla con la vida solo recibe golpes y mutilaciones, herdor y mierda. Los veterinarios son médicos que comen a sus pacientes. El bonito corte del carnicero contradice los gestos de los cirujanos. La pregunta que el mundo mizoone nunca quiere hacer es asesinar o salvar un cuerpo magullado. La granja enjaulada y el cuerpo dolorido por torturas genéticas y químicas, en campos de concentración, en camiones de deportación, en transatlánticos, hasta los ganchos de empalar, los esclavos solo habrán conocido camisas de fuerza …
El concepto de carne es una prisión que desmoraliza la consideración de nuestro alter ego específico. El zoofago de abstinencia no permite el acceso a las jaulas donde languidecen las víctimas. Para abolir los encarcelamientos, liberemos a los prisioneros y saquemos de la impunidad a los carceleros. Mientras haya un solo animal en una jaula, todos estaremos en una jaula.
Salgamos de los aires de selfies y vayamos a darle aire a nuestros disímiles.
Una sola solución: la liberación masiva de lo empaquetado, la intrusión en las prisiones de la vergüenza. Cada granja es la posesión ilegítima de una apropiación desposeída para los habitantes de la Tierra. Los productores de dolor operan cada segundo para invadir el territorio corporal de nuestros hermanos y hermanas.
La Tierra se convierte en una prisión irrompible porque no sabemos cómo abolir sus prisioneros. La cría de animales sirve como una matriz conceptual para la normalización del encierro, ya que la banalidad de su enfermedad deslumbra sus ojos. Los hombres humanos han modelado el encarcelamiento como una de las formas de esclavitud.
La triple diáspora de las mujeres cesará, excluida en el androlecto, sin tierra legítima y colonizada por embarazos forzados; vamos a dejar de ser las mártires de la incubación aue reproduce el holocausto. Vamos a reunir a las madres y sus hijos, vamos a entregar a los mártires de gestación de los campos de violación inseminantes.
Permitir condiciones para la insurrección animal, mujeres, esa es nuestra función en la lucha feminista. Restaurar a las hembras su poder para actuar, librarlas de la prisión que paraliza y paraliza toda esperanza de alterar el mundo, ¡tal es la aventura que para hacer que suceda de inmediato!
¡Sin apetito por los cautivos!
¡No tragues más secuestrados y vamos a provocar el amotinamiento general, el motín animal!
Para que al final: ¡los devorados se desbanden!

Solveig Halloin, 22 février 2020

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